El
cuy,
cobaya o
conejillo de indias (
Cavia porcellus) es una
especie de
mamífero roedor de la
familia Caviidae. Es originario de la
cordillera de los Andes. Alcanza un peso de hasta 1
kg, vive en áreas abiertas y utiliza hoyos y madrigueras para ocultarse y protegerse. Tiene una longevidad de 4 a 6 años. La especie fue descrita por primera vez por el naturalista suizo
Conrad von Gesner en
1554.
[1] Su nombre científico se debe a la descripción de
Erxleben en 1777, y es una mezcla de la designación del género de
Pallas (1766) y el nombre específico dado por
Linneo.
Nombres comunes
En
español recibe diversos nombres según el país: en su zona de origen se lo conoce como
cuy (del
quechua quwi), nombre
onomatopéyico que aún lleva en el
Perú, sur de
Colombia,
Ecuador,
Bolivia,
Chile y
Uruguay. También en el noroeste de
Argentina se conoce con este nombre, aunque en otras regiones de este país se lo llama de otras formas. Comúnmente se lo denomina por diversas variantes, como
cuyo,
cuye,
cuyi,
curí (centro de Colombia),
curie,
curiel o
cuis (
Panamá). El término
cobaya (o
cobayo) proviene del
tupí sabúia, y es un término extendido por
España y algunas zonas de
Argentina. En
Venezuela se le llama
acure, en
Puerto Rico güimo y en
Costa Rica cuilo.
[3] También es conocido como
conejillo de Indias. En
México, dependiendo de la zona, se lo conoce con el nombre de cuyo o cobaya.
[editar] Etimología en otras lenguas
El nombre que la especie
Cavia porcellus recibe en otros idiomas europeos carece por completo de relación con el original. En
inglés es llamado
guinea pig ("cerdo de Guinea"), en
alemán Meerschweinchen ("cerdito de mar"), en
ruso Морская свинка ("cerdito de mar"), en
francés Cochon d'Inde ("cerdo de
Indias"), en portugués
porquinho-da-índia ("cerdito de Indias"), y en
italiano cavia peruviana o
porcellino d'india ("cerdito de Indias"). El origen de todos estos nombres es difícil de explicar, aunque existe una teoría: quizás los comerciantes alemanes e ingleses que lo llevaron a
Europa regresaban de
Guinea, lo que pudo confundir sobre el origen del animal. Otra teoría es que los animales se vendían a una "guinea", una moneda de oro inglesa. Por otro lado, también se cree que cuando los españoles creyeron haber llegado a
Guinea Ecuatorial se encontraron con este roedor, al cual le vieron un cierto parecido con el
cerdo; de aquí es de donde derivaría el nombre
guinea pig.